Unidad de Disforia de Género

Coloquialmente, podemos definir la disforia de género, como aquella situación en la que una persona siente su pertenencia al sexo contrario al que expresa su cuerpo. En otras palabras, se trata de personas que desde que tienen uso de razón, no se sienten identificadas con el sexo biológico que expresan en apariencia para ellas y para las personas que les rodean.

Unidad de Genero del Instituto Jesús Lago

Aunque desde que se identificó la existencia de estas situaciones en algunas personas que por motivos sociales no lo decían a sus familiares y amigos, han existido diferentes corrientes dentro de la medicina para tratar de ayudarlas, sin embargo hasta ahora el método que se ha demostrado más eficaz para devolver la seguridad y felicidad a las personas transexuales o con disforia de género, ha sido la cirugía.

¿Cómo podemos ayudar a las personas transexuales?

Cuando identificamos un problema de este tipo, lo más importante y el paso previo a cualquier actuación, es identificar si estamos o no frente a una transexualidad. Existen otras trastornos de identidad de género que no siempre son transexualidad y por lo tanto antes de dar ningún paso en falso es importante sentar un diagnóstico claro emitido por un profesional competente, psiquiatra o psicólogo de transexualidad.

La transexualidad, una vez establecida, puede ser masculina o femenina y en este sentido hablamos de mujer transexual, como aquella persona que teniendo unos genitales externos masculinos, se siente mujer y en el otro sentido, hablamos de hombre transexual como aquella persona que teniendo unos genitales externos femeninos, se siente hombre.

¿Qué pruebas son necesarias antes de iniciar el tratamiento médico o quirúrgico de la transexualidad?

Antes de iniciar la hormonación y de por supuesto iniciar cualquier actuación quirúrgica, debemos de hacer diferentes pruebas para descartar estados intersexuales diferentes a la transexualidad y también debemos de determinar perfiles lipídicos y de función hepática que podrían verse alterados por la hormonación.

¿Y cual es el primer paso?

Siempre recomendamos que sea la hormonación. Así lo dicen los protocolos de Benjamin, y aunque tienen ya unos años y probablemente precisen una actualización, son los que se aceptan actualmente. En cualquier caso es recomendable que se produzcan en el cuerpo, las modificaciones que producen las hormonas antes de plantearse una opción con cirugía. Facilita la predicción del resultado final.

Por otro lado la aparición del vello torácico en hombres transexuales ayuda a dar una forma definitiva al tórax masculino.

En la mujer transexual, por el contrario, es recomendable para realizar el cambio de los genitales externos, es decir, para realizar la vaginoplastia, eliminar el vello púbico con láser cuando esto es posible ya que parte de la piel con vello, se va a utilizar para realizar la vagina por lo que de no eliminar el vello antes de la intervención podría después crecer en zonas no deseadas.

¿Es imprescindible la hormonación previa a la cirugía?

No, no es imprescindible. Existen personas que no toleran la hormonación o ésta no es recomendable por los efectos secundarios que han tenido con su utilización y no por esto las rechazamos para cirugía.

El hombre transexual

Recordemos que es aquella persona que teniendo una identidad sexual masculina, tiene genitales externos de aspecto femenino.

Mamoplastia de masculinización

Lo que más preocupa al hombre transexual es la presencia de la mama de aspecto femenino y es en general lo primero que los hombres transexuales quieren tratar.

Existen diferentes técnicas para dar al tórax de aspecto femenino, una forma y un aspecto masculino. No debemos de olvidar que lo que busca una persona transexual es obtener un cuerpo morfológicamente acorde con el sexo con el que se identifican y este es el objetivo a perseguir con la cirugía, no se trata de reducir la mama o quitarla como en una enfermedad, se trata de masculinizar el tórax, es decir, de conseguir que el tórax sea de aspecto masculino, de conseguir que nadie dude al ver el tórax de un chico transexual operado, que se trata de un chico.

Para ello, según recientes publicaciones científicas muy serias sobre cirugía en personas transexuales, hemos demostrado que las dos técnicas acordes para el tratamiento del tórax en chicos transexuales son la mamoplastia subcutánea de masculinización y la mamoplastia de masculinización con injerto libre de arela, ambas seleccionadas en función de la mama previa.

mamoplastia en unidad de género
mamoplastia en unidad de género

Cirugía genital

Existen dos técnicas diferentes que nos van a permitir transformar unos genitales externos de aspecto femenino en unos genitales masculinos, la metoidioplastia y la faloplastia, en ambas técnicas es preciso realizar una histerectomía y doble anexectomía, es decir, retirar el útero y los ovarios para poder realizar la técnica y evitar riesgos de malignización a largo plazo.

Hipertrofia de Clitoris

Metoidioplastia

Esta técnica consiste en realizar un pene a partir del clítoris. Tiene varias ventajas y se está convirtiendo progresivamente en la técnica estándar por la experiencia acumulada y las variaciones técnicas que hemos ido introduciendo. Tiene la principal ventaja de poder realizar todo el procedimiento en la misma intervención, es decir, la histerectomía y doble anexectomía que realizamos por vía vaginal, la confección del pene, la confección de la uretra masculina y la escrotoplastia para introducir las prótesis de testículos.

Mediante la metoidioplastia confeccionamos el pene a partir del clítoris, lo cual tiene la principal ventaja de obtener un pene propio, sensible y con capacidad de orgasmo.

Ventajas principales:

  • 1. Pene sensible.
  • 2. Posibilidad de erección.
  • 3. Posibilidad de alcanzar un orgasmo.
  • 4. Se realiza todo en una intervención incluyendo la histerectomía y la resección de los ovarios.
  • 5. No deja cicatrices fuera del área genital y en el área genital son imperceptibles a largo plazo.
  • 6. No requiere de prótesis para el pene, sí para los testículos.
  • 7. Presenta un bajo número de complicaciones comparado con la faloplastia.
  • 8. No requiere de microcirugía.
  • 9. Permite orinar de pie.

Desventajas principales

  • 1. Pene pequeño: es la principal desventaja para personas que buscan longitud del pene.
  • 2. Dificultad para la penetración.
  • 3. Fístula y estenosis de la uretra como principales complicaciones.
Metoidioplastia

Faloplastia

En esta técnica realizamos el pene con un injerto de musculo, grasa y piel que se saca de la espalda. Puede utilizarse un injerto de la espalda, del abdomen o del brazo, cada uno de ellos tiene sus ventajas y desventajas. Requiere técnicas de microcirugía para unir los vasos del injerto con los vasos de la zona genital donde lo vamos a poner. Con esta técnica conseguimos una buena longitud pero el nuevo pene será insensible la mayoría de las veces, precisará de prótesis para la erección y de varias cirugías.

Ventajas principales

  • 1. Permite longitudes largas del pene.
  • 2. Permite la penetración siempre que se introduzca una prótesis.
  • 3. Permite orinar de pie.

Desventajas principales

  • 1. El pene es insensible la mayoría de las veces (injerto dorsal) y en algunos casos puede recuperar algún tipo de sensibilidad de manera parcial (injerto del antebrazo).
  • 2. Necesita tres cirugías siendo la primera larga para alcanzar el resultado (confección del injerto, confección de la uretra y prótesis de pene, cierre de la uretra).
  • 3. Tiene entre sus riesgos la necrosis completa del injerto.
  • 4. Deja cicatrices fuera del área genital (antebrazo, espalda, abdomen según el tipo de injerto).
  • 5. Tiene más complicaciones (fístula y estenosis) de la uretra por la longitud de la misma.
  • 6. Requiere microcirugía
Faloplastia

La mujer transexual

Recordemos que es aquella persona que se siente mujer con unos genitales externos de aspecto masculino.

Generalmente, de la misma manera que ocurre en el hombre transexual, lo primero que preocupa a la mujer transexual es tener una mama de aspecto femenino. En algunas mujeres transexuales no es necesario tratarlo con cirugía ya que la hormonación a veces por sí sola consigue que la mama se desarrolle lo suficiente para adquirir un tamaño y forma femeninos. De lo contrario recurrimos a la cirugía de aumento de mama con prótesis que colocamos por vía axilar para alcanzar el mejor resultado.

¿Y qué ocurre cuando el aspecto de nuestra cara no es femenino?

Una diferencia fundamental con el hombre transexual es que en la mujer transexual es frecuente tener que hacer diferentes intervenciones en la cara para que ésta adquiera un aspecto femenino. Existen diferentes rasgos faciales e incluso diferencias en la estructura de los huesos que hacen que la cara sea de aspecto masculino en la mujer transexual. Así, sabemos que la mujer tiene una cara más triangular, una mandíbula menos ancha, unas cejas más altas sobre todo en las colas, una nariz más pequeña y elevada con ángulos menos pronunciados e incluso un borde de la órbita menos proyectado. Todas estas diferencias hacen en general muy necesaria la cirugía facial para obtener un buen resultado en el cambio hacia el aspecto claramente femenino de la mujer transexual.

cirugía facial en unidad de género

¿Y los genitales externos?

Sin duda el cambio más importante se obtiene con la vaginoplastia ya que en el caso de la mujer transexual sin duda la existencia de genitales externos masculinos traumatiza hasta el punto de imposibilitar casi cualquier relación de pareja.

La vaginoplastia consiste en la realización con cirugía no solo de unos genitales externos de aspecto femenino sino además de hacer posibles las relaciones sexuales vaginales con sensibilidad y capacidad de alcanzar el orgasmo. Para ello, es necesaria la realización de una correcta técnica quirúrgica que culmine en una vulva indistinguible de una mujer no transexual con un clítoris, vagina y uretra femenina. Por otro lado también es importante que la profundidad de la vagina sea adecuada y para ello debemos de evaluar correctamente los genitales externos antes de la intervención ya que la longitud del pene y la condición previa de haber sido o no operada de fimosis, condicionarán la técnica quirúrgica con el objetivo de conseguir una profundidad vaginal adecuada. Cuando el tamaño del pene no es adecuado, teniendo en cuenta que en la técnica estándar utilizamos la piel del pene para realizar la vagina, tendremos que recurrir a una coloplastia, es decir, a utilizar una parte del intestino grueso para realizar la vagina.

vaginoplastia en unidad de género
vaginoplastia en unidad de género

Vaginoplastia con piel del dorso del pene

Última actualización / 10 de octubre de 2017
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